El bloque de concejales de La Libertad Avanza en el Honorable Concejo Deliberante de Tigre acumula una nutrida cantidad de proyectos presentados durante el período 2024-2026. Una lectura atenta de ese cuerpo normativo revela con claridad las prioridades ideológicas del espacio, sus contradicciones internas y el abismo que separa sus declaraciones de las necesidades concretas de los vecinos de General Pacheco.
Una agenda nacional disfrazada de política local
Lo primero que salta a la vista al analizar el conjunto de iniciativas es que una proporción significativa de los proyectos no responde a problemáticas del territorio sino a la agenda del gobierno nacional. La resolución de respaldo a la baja de la edad de imputabilidad penal, el repudio al régimen venezolano y el beneplácito por el Día de las Iglesias Evangélicas son iniciativas que no generan ni un solo empleo en Pacheco, no reparan una calle rota ni mejoran la seguridad del barrio.
Se trata de señales hacia la conducción nacional del partido antes que de legislación útil para la comunidad, y esa lógica de la señalética política se repite a lo largo de toda la producción del bloque.
El caso del Holodomor
La declaración de adhesión al Holodomor como genocidio es un proyecto de diez páginas con decenas de citas históricas y resoluciones internacionales. Nadie discute la relevancia del tema ni la legitimidad de su reconocimiento, pero resulta difícil no preguntarse qué porcentaje de los vecinos de General Pacheco que padecen inseguridad cotidiana, que transitan por avenidas sin semaforización adecuada o que sufren cortes de luz y falta de servicios, consideraría que esa era la prioridad legislativa del momento.
La inseguridad: un diagnóstico certero con propuestas que evaden la responsabilidad propia
El proyecto sobre seguridad en Don Torcuato es quizás el más revelador de la operatoria del bloque. El texto describe con precisión el deterioro de la situación delictiva en la zona y señala con nombre y apellido a un culpable: el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, cuya reducción unilateral de cuadrículas policiales en 2024 coincidió con el agravamiento de los indicadores delictivos.
El diagnóstico tiene mérito, pero la propuesta concluye en una cadena de pedidos al Departamento Ejecutivo municipal, que a su vez debe coordinar con la Policía Provincial, que a su vez depende del gobierno bonaerense al que se acusa de ser el origen del problema.
El resultado práctico de ese razonamiento es que LLA presenta un proyecto contra la inseguridad que no obliga a nadie a hacer nada concreto. Mientras tanto, los vecinos de la Avenida Alvear y sus alrededores siguen esperando respuestas que el bloque no puede dar porque no controla las variables que determinan el nivel de presencia policial en el territorio.
Proyectos de forma sobre problemas de fondo
El proyecto de comunicación sobre la remoción del semáforo en Paso y Cazón, en el centro de Tigre, dedica varias páginas a fundamentar el derecho del Concejo a pedir información sobre una decisión ya tomada por el Ejecutivo. No propone restituir el semáforo, no exige una medida cautelar ni impulsa una ordenanza de seguridad vial: el proyecto se limita a pedir un informe que el Ejecutivo puede archivar sin consecuencia alguna.
Del mismo modo, el proyecto sobre la Avenida Italia en Benavídez solicita estudios, relevamientos y evaluaciones que el Ejecutivo puede ignorar sin ninguna consecuencia legal ni política. La apariencia de acción legislativa no equivale a legislación que transforme la realidad.
Los reductores de velocidad y la prohibición sin sustituto
El proyecto sobre los reductores de velocidad plásticos prohíbe su uso en todo el municipio y ordena retirarlos en seis meses, una medida que puede tener fundamento técnico y legal, pero que llega sin ninguna propuesta paralela sobre cómo reemplazar ese mecanismo de reducción de velocidad en zonas escolares, comerciales o residenciales donde los vecinos los reclamaron en su momento. Prohibir sin sustituir no es gestión, es marketing.
La peatonalización de Santiago del Estero: una promesa para General Pacheco que no compromete nada
El proyecto de peatonalización de la calle Santiago del Estero en General Pacheco, impulsado a pedido de la Cámara de Comercio local, es probablemente la iniciativa más directamente relacionada con el territorio que cubre este medio. La propuesta plantea una peatonalización en días feriados y fines de semana en el tramo entre la Ruta Provincial 197 y la calle Entre Ríos, con la posibilidad de evaluarla para hacerla permanente.
La idea no es mala en sí misma y reconoce una demanda genuina del sector comercial. Sin embargo, el proyecto no establece plazos concretos para su implementación, no asigna presupuesto específico y no define quién es responsable de los costos de señalización y desvío de tránsito.
Toda la ejecución queda delegada en el Departamento Ejecutivo, que puede o no avanzar según su criterio. Un proyecto que no obliga a nadie en una fecha determinada, sin recursos asignados y sin consecuencias por incumplimiento, es en términos prácticos una declaración de buenas intenciones con membrete oficial.
un bloque que habla mucho y decide poco
La producción legislativa de La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante de Tigre revela un espacio político que domina el arte de la declaración pero que evita comprometerse con soluciones que impliquen tensión con el Ejecutivo municipal, con el gobierno provincial o con la conducción nacional del partido. Sus proyectos más contundentes son los que no cuestan nada porque no obligan a nadie, sus diagnósticos son a veces certeros pero sus propuestas evitan sistemáticamente los mecanismos que podrían hacer efectivas las soluciones.
Para los vecinos de General Pacheco, que necesitan respuestas concretas sobre seguridad, infraestructura vial, desarrollo comercial y calidad de los servicios públicos, ese estilo de legislación produce frustración antes que resultados. Un bloque que puede presentar proyectos sobre el genocidio ucraniano, el fraude venezolano y la educación sexual explícita en la misma semana en que los vecinos de la Avenida Alvear denuncian que los arrebatadores circulan con total impunidad tiene, cuanto menos, problemas serios de agenda y de prioridades.

