Sebastián Rovira llegó al Concejo Deliberante de Tigre con un programa concreto y una identidad política poco frecuente en el distrito. Economista, magíster en Administración y Políticas Públicas por la Universidad de San Andrés, formado con beca por mérito académico, el presidente del bloque Fuerza Tigre construyó su plataforma sobre ejes que hoy se convirtieron en urgencias reales para los vecinos: planificación urbana, cuidado ambiental y transparencia institucional.
Los hechos de los últimos meses fueron dándole la razón, pero el Ejecutivo municipal sigue sin dar respuestas a las iniciativas que el bloque presenta con mayor volumen y consistencia que cualquier otro espacio del recinto.
El bloque con más proyectos, pero con menos respuestas del Ejecutivo
Fuerza Tigre es el espacio que más proyectos presentó en el Honorable Concejo Deliberante desde su asunción. El bloque presidido por Rovira e integrado por Mercedes García, Luis Samyn Duco, Mariela Lomes, Adriana La Magna y Juan Manuel Reboredo presentó el conjunto de iniciativas más amplio impulsado a nivel local en materia de control institucional.
Pero la productividad legislativa del bloque contrasta con la indiferencia del Ejecutivo, que no trata en comisión ni debate en el recinto gran parte de esas iniciativas.
En la última sesión del Concejo, Rovira fue directo al cuestionar la rendición de cuentas 2025: “La gestión no se mide por la cantidad de anuncios. Se mide por la cantidad de problemas que resuelve”. Esa lógica resume la distancia entre lo que Fuerza Tigre propone y lo que la gestión Zamora decide priorizar.
Torres sin control: la advertencia que la Justicia terminó validando
Antes de asumir, Rovira instaló en la agenda pública un problema que el resto de los bloques prefería ignorar. El municipio estaba próximo a aprobar 103 nuevos emprendimientos en altura sin contar con estudios obligatorios sobre impacto urbano, social y ambiental.
Desde su plataforma, Fuerza Tigre propuso frenar nuevas habilitaciones de torres hasta debatir y aprobar un nuevo Código de Ordenamiento Urbano que priorizara la calidad de vida de los vecinos, planificar el crecimiento garantizando primero la resolución de los problemas de infraestructura y tránsito, y exigir que los desarrolladores financien obras de servicios y mejoras viales antes de habilitar sus emprendimientos.
Un fallo judicial ordenó suspender la habilitación de nuevos desarrollos en altura en Tigre hasta que se debatiera un nuevo Código Urbano, confirmando públicamente las denuncias impulsadas por Rovira junto a la ONG Compromiso con Tigre sobre irregularidades, falta de controles y colapso urbano.
La respuesta del oficialismo no estuvo a la altura del momento. El Concejo Deliberante convalidó con votos del zamorismo y La Libertad Avanza el decreto que pone un límite temporal a los proyectos de más de ocho pisos, rechazando la propuesta de suspensión total hasta que se discuta un nuevo Código de Ordenamiento Urbano.
Rovira aseguró que la iniciativa oficialista no resuelve el problema de fondo del crecimiento urbano y la definió como un parche para cumplir con un requisito formal ante la Justicia. Uno de los puntos más cuestionados fue el artículo 17 de la ordenanza.
Ese artículo habilita a continuar con proyectos presentados antes de noviembre bajo la normativa anterior, lo que Rovira describió como una puerta de entrada para seguir como antes, señalando que no se sabe cuántos proyectos son ni el impacto que pueden tener.
Humedales y ambiente: el otro frente que la gestión dejó abierto
El problema urbano no se limita a las torres del centro de Tigre. Vecinos de Benavídez, Dique Luján, Don Torcuato, El Talar, General Pacheco, Nordelta, Ricardo Rojas y Rincón de Milberg están alarmados por la rezonificación de la zona de humedales, que podría generar inundaciones a causa de los emprendimientos inmobiliarios.
Frente a esa realidad, el programa ambiental de Fuerza Tigre propone medidas que el Ejecutivo aún no tomó. Entre ellas, la creación de un Observatorio del Delta que investigue y monitoree el estado de los humedales para orientar políticas públicas, la puesta en marcha de las reservas naturales proyectadas en el Delta, la exigencia de estudios de impacto ambiental obligatorios antes de cualquier habilitación, la incorporación de biocorredores y áreas verdes en nuevos desarrollos urbanos, y un plan integral de saneamiento de arroyos con metas y plazos claros.
También propone un programa masivo de arbolado con especies autóctonas para mejorar la calidad del aire y proteger la fauna local, y la creación de un vivero municipal especializado en flora nativa del Delta.
Organizaciones socioambientales señalaron que la política de participación del municipio de Tigre no es plural ni participativa, y que solo buscan la foto de la reunión sin dar lugar a un diálogo real. El programa de Fuerza Tigre apunta directamente a ese déficit.
Transparencia: 40 proyectos para lo que el municipio no muestra
El bloque Fuerza Tigre presentó en el Honorable Concejo Deliberante un paquete de 40 proyectos orientados a fortalecer los mecanismos de transparencia, acceso a la información pública y control de la gestión municipal.
Las iniciativas son concretas y abarcan desde lo más básico hasta lo más estructural. El paquete contempla la publicación actualizada de sueldos, organigramas, declaraciones juradas e inventarios municipales; la creación de portales de compras, obras y transparencia; la digitalización del Concejo Deliberante con registro público de votaciones, versiones taquigráficas y actas digitalizadas; y un Sistema de Gestión Legislativa abierto al vecino.
También propone la prohibición de designaciones de familiares en cargos públicos, la implementación de un código de ética y el rechazo a la reelección indefinida.
Al fundamentar la iniciativa, Rovira fue claro: “Queremos que cada vecino pueda saber quién gobierna, cómo se gasta la plata del Municipio y quién toma cada decisión. Hoy gran parte de esa información no está disponible o está desactualizada“.
En la sesión de rendición de cuentas, Rovira también reclamó mayor transparencia en licitaciones, compras municipales y ejecución de obras públicas, y apuntó contra obras todavía inconclusas como el teatro de Don Torcuato y el polideportivo de General Pacheco.
Salud, educación y trabajo: una agenda integral que el Concejo aún no trata
Más allá de las torres y la transparencia, Fuerza Tigre presentó propuestas en áreas que los vecinos sienten en su vida cotidiana. En salud, el bloque plantea modernizar el sistema de turnos médicos con inteligencia artificial para que nadie tenga que madrugar a una sala de espera, construir al menos cuatro nuevos centros de salud en los barrios, implementar la historia clínica digital para cada vecino, ampliar la capacidad hospitalaria con más especialidades y agilizar los trámites del Certificado Único de Discapacidad.
En educación, el programa exige un plan urgente de renovación escolar con materiales de calidad, la apertura de las 60 salas de primera infancia que siguen sin abrir, la construcción de 12 jardines maternales en todas las localidades, doble jornada optativa con apoyo escolar en polideportivos y centros culturales, y programas efectivos contra el bullying y el grooming con formación para docentes.
En materia laboral, Fuerza Tigre propone un programa de incentivos para el primer empleo joven, un sistema dual de prácticas supervisadas en escuelas secundarias con empresas locales, y talleres de capacitación en inteligencia artificial, robótica y oficios digitales para trabajadores en riesgo de perder su empleo ante la automatización.
Movilidad, seguridad y un Estado digital: lo que Tigre podría ser
El programa de Fuerza Tigre también plantea una segunda generación de gestión municipal que el distrito todavía no tiene. En movilidad, propone carriles exclusivos para transporte público en las Rutas 197 y 202, nuevas interconexiones viales internas, nuevas estaciones de tren en Nordelta y Bancalari, y un sistema de tráfico inteligente con semáforos coordinados y detección de autos robados.
En seguridad, plantea incorporar drones para patrullaje aéreo con cámaras de alta definición e inteligencia artificial, iluminación LED inteligente vinculada a sensores, una app de seguridad vecinal con botón de pánico conectada al COT, 2.500 nuevas cámaras priorizando los barrios sin cobertura, y 20 corredores escolares vigilados para que chicos y familias se trasladen con tranquilidad.
En gestión digital, propone que el 70% de los trámites municipales se resuelvan sin salir de casa, un portal ciudadano de seguimiento de trámites en tiempo real, y espacios virtuales donde los jóvenes puedan diseñar propuestas y votar prioridades para la ciudad.
Una agenda construida antes de los hechos, no después
Lo que distingue el recorrido de Fuerza Tigre en estos primeros meses no es solo el volumen de proyectos presentados, sino el orden en que ocurrieron las cosas. El bloque advirtió sobre el colapso urbano antes de que la Justicia lo confirmara. Planteó la necesidad de transparencia antes de que el oficialismo aprobara una rendición de cuentas cuestionada. Señaló los riesgos ambientales de la rezonificación mientras vecinos de General Pacheco, Don Torcuato y Benavídez comenzaban a movilizarse por los mismos motivos.
Para un distrito que creció durante años sin planificación, con información pública escasa y con un modelo de desarrollo que priorizó la obra privada sobre la infraestructura de los barrios, esa agenda representa algo más que una plataforma electoral. Representa la diferencia entre un concejo que anticipa los problemas y uno que los aprueba.

